Baloncesto

Carmelo Anthony no está resultando ser lo que los Knicks esperaban de antemano

El Jacaguero

Por Mike Kurylo

Dos días después de una emocionante victoria sobre el segundo mejor equipo del Este, la derrota de los Knicks en Orlando es una píldora difícil de tragar.

New York dominó al Magic al principio, superando a Orlando 37-15 en el segundo cuarto y perfilándose para una segunda victoria consecutiva (y los primeros dos triunfos en fila en la era de Carmelo Anthony). Sin embargo, los Knicks se fundieron al final del tercer segmento, permitiendo que Orlando anotara sin respuesta en tres posesiones consecutivas tanto en el tercer como en el último cuarto, y finalmente cayeron ante el Magic 116-110.

Hubo algunas jugadas briosas — los equipos se combinaron para cinco faltas técnicas — pero a la ofensiva de New York le faltó una chispa.

Los Knicks continuaron una noche de escasos tiros el domingo en South Beach (43.8 por ciento de efectividad en tiros de campo) con un patético 41.3 por ciento en Orlando. Y en el centro del problema se encuentra Anthony.

En cuatro partidos para New York, Melo ha jugado bien conforme a las estadísticas tradicionales, con un promedio de 27 puntos por partido. Sin embargo, las estadísticas avanzadas demuestran que es una carga para la ofensiva.

Anthony ha elevado 93 intentos de campo para marcar 108 puntos, un índice muy pobre. Y mientras que el promedio de la liga en porcentaje verdadero de tiros suele encontrarse en torno al 54 por ciento, Anthony tiene un TS% de 50.2 para New York. Compara estos numeritos con los de Chauncey Billups, quien ha anotado 93 puntos en apenas 49 tiros, con un TS% de 65.5 en el azul y naranja, y es evidente quién ha sido el mejor Knick por el momento.

Hubo un gran apoyo en la liga para el acuerdo de Anthony, pero también hubo un contingente importante que sentía que no atendería las necesidades del equipo. Antes del gran intercambio, New York tenía una ofensiva potente y una defensa débil, y necesitaba profundidad en las posiciones de base armador y centro. Y aunque los Knicks sumaron potencia de fuego con Melo, nunca atendieron algunas de sus más grandes debilidades antes de la fecha límite de cambios.

Y aunque es uno de los máximos goleadores de la liga, el estilo anotador de Anthony podría no acoplarse bien con la ofensiva de los Knicks. Melo generalmente anota mediante aislamientos y posteos, y no posee un triple certero — lo que lo convierte en la antítesis de la ofensiva de Mike D’Antoni.

Dada la baja eficiencia de los Knicks desde el intercambio, pareciera que algunas de las dudas podrían reivindicarse.

Los defensores del movimiento de Anthony han hablado bien de su juego de gran volumen — especialmente de su capacidad de crear con el balón — y de su efecto positivo en el último segmento de los partidos peleados.

Pero en la recta final contra el Magic, Anthony falló sus tres intentos de campo, perdió el balón una vez y sólo logró cuatro puntos.

New York tenía la esperanza de que su acuerdo de la fecha límite lo colocara entre los mejores equipos del Este. Pero, a pesar de haber superado al Heat en Miami, no parece que los Knicks estén ahí — no todavía, al menos.

Aunque perderse una posible victoria contra Orlando haya sido duro para los aficionados de los Knicks, cargar con un Anthony fuera de lugar a largo plazo podría convertirse en una píldora aún más difícil de tragar.

Fuente|ESPNdeportes.com

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