Opiniones

El “Lunes Amarillo”: el valor de una gran jornada cívica

El Jacaguero

Por Luis José Chávez

“Toda ley supone una autoridad de donde emana. La causa eficiente y radical de ésta es, por derecho inherente, esencial al pueblo e imprescriptible de su soberanía”, (Juan Pablo Duarte).

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Hasta hace apenas unas semanas, la sociedad dominicana parecía irremediablemente derrotada por la apatía social, el   fatalismo y la desesperanza. La expresión generalizada en diversos segmentos de la población era que prácticamente no había nada que hacer frente al  preocupante derrotero moral e institucional que ha venido trillando  el país en estos últimos años.

Sin embargo, ese panorama ha cambiado  de manera repentina. El  reclamo  del 4%  para la Educación, en cumplimiento  de la ley 66-97, ha unificado a todos los sectores de la sociedad dominicana y ha hecho posible la convocatoria de la más hermosa jornada  de responsabilidad cívica que haya tenido lugar en el país en mucho tiempo.

El “Lunes Amarillo por la Educación”  es el  epicentro  de un verdadero terremoto cívico  cuyas ondas expansivas deberán extenderse a todo el cuerpo social de nuestra nación  y  devolver al pueblo dominicano la  fe en su propio destino.

Podría ser el  punto de partida para reevaluar la actitud de la población dominicana frente a otros temas   cruciales, al igual que  la educación, como el cáncer de la corrupción, la crisis del servicio eléctrico, el irrespeto a la ley y la defensa de nuestros recursos naturales. Ya lo  hicimos una vez para derrotar  a los remanentes de una satrapía  que se resistía a renunciar al poder y la gloria que habían disfrutado durante más de 30 años,  y cuando el país se puso de acuerdo a una sola voz para exigir respeto a la voluntad popular que algunos círculos de poder intentaron desconocer en el año 1978.

En esta oportunidad, el pueblo dominicano se ha auto convocado para convencer  a sus gobernantes de turno  que deben respetar la ley que nos obliga a invertir en educación el 4% por ciento. Es la palabra de la ley y de la voluntad popular  frente a una autoridad que  pretende colocarse  por encima de la razón legal y de la lógica social que reclama que el pan de la enseñanza sea para todos.

Para que todos los niños dominicanos tengan, por lo menos, la misma oportunidad que tuvo  aquel muchachito pobre de Villa  Juana que realizó sus estudios básicos en una  escuela pública de Washington Height, financiada por la ciudad de Nueva York, y que luego  pudo hacer su carrera de derecho en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, financiada por el Estado Dominicano.

¿Que opinas sobre esto?

Más Populares

To Top