El presidente Medina y el 103 aniversario del Natalicio de Juan Bosch
El Jacaguero
Por Rafael Solano Liz
SANTIAGO, RD.- El 30 de Junio se cumplió el 103 aniversario del natalicio del profesor Juan Bosch, uno de los grandes próceres de la historia dominicana y latinoamericana, cuya rica y extensa producción bibliográfica, de ideas progresistas y de un pensamiento profundo, trasciende las fronteras nacionales y de nuestra América.
El pasado 21 de Mayo, ante la tumba del fundador y líder histórico del Partido de la liberación Dominicana ( PLD ), el nuevo Presidente electo de la República Dominicana, licenciado Danilo Medina, se comprometió solemnemente a honrar, con la conducta y ejecutorias de su gobierno, la memoria de este insigne patriota, dominicano ilustre, de vida ejemplar.
Comprometido con imitar el ejemplo del profesor Juan Bosch, desde la Presidencia de la República, el Licenciado Danilo Medina asume un compromiso histórico del mas alto calibre en materia ética, de moral de Estado y de verdadera justicia social.
Todo aquel que asuma el compromiso de formar parte del nuevo gobierno que encabezará el Presidente Danilo Medina, tendrá que sumarse a este rescatado enfoque de servidor público, que apunta a privilegiar la ética, la sencillez y la entrega con humildad a la causa de gobernar, para demostrar con su práctica que es capaz de enaltecer la enseñanza boschista de que “ a la patria no se le usa, se le sirve “.
No obstante materializar su ascenso a la primera magistratura de la nación con cuatro años de retraso, Danilo Medina alcanza esta posición con sobrados méritos morales y políticos, demostrados a través de un discurso y una práctica que lo consagran como un dominicano comprometido con una nueva visión de gobernar y de relanzar el país, atendiendo el llamado de privilegiar importantes prioridades nacionales, que no soportan ni un día más de ser relegadas a un segundo plano.
Con el transcurrir de los años, las enseñanzas, ideas y doctrina del profesor Juan Bosch, no solo han sido pisoteadas a lo interno del Partido de la Liberación Dominicana y en el ejercicio gubernamental de este partido, sino que han adquirido la categoría de tema vedado, en el partido y en el gobierno, a tal punto que la mención de este gigante de las letras, la política y la dignidad humana, solo se circunscribe a meros actos protocolares en ocasión de algún aniversario: el de su natalicio o el de su muerte.
La posición asumida por el Licenciado Medina , y sus vehementes palabras ante la tumba de Don Juan, constituyen una seria y determinante advertencia, que definen el perfil de su gobierno y marcarán la ruta de sus ejecutorias. Aun más, su postura en este orden habrá de producir una reingeniería hacia el boschismo, en la estructura y filosofía partidaria, así como en el ejercicio gubernamental, pues es incompatible ser boschista en el PLD y antiboschista en el ejercicio del poder público.
En un país de escaso desarrollo económico, social e institucional, como la República Dominicana, que apenas contamos con la existencia esquemática de “poderes democráticos”, pero que nos falta mucho para disfrutar de una auténtica y sólida democracia, la firme determinación y la conducta que asuma el Presidente de la República, juegan un importante rol para cambiar la visión y la práctica de gobernar, lo cual, a su vez, de una u otra forma ejerce una incidencia positiva, que presiona a los partidos políticos a mejorar la calidad de sus estructuras y aspiraciones en la lucha por la conquista del poder.
El Licenciado Danilo Medina inicia el momento más estelar de su perseverante carrera política y, sin lugar a dudas, como líder visionario y coherente, que ha aquilatado el impacto terriblemente negativo que tiene para el PLD, para el sistema de partidos políticos, para la sociedad y el país en su conjunto, el deterioro moral en el ejercicio de la actividad política, asume el impostergable compromiso histórico, de cara al país, de producir una impactante renovación gubernamental, caracterizada por la eficiencia, la prioridad, la ética, la transparencia y la decencia política. El país ya esta harto de la falta de escrúpulo de sus gobernantes.
Para muchos, y me suscribo a este universo, ha llegado el momento de relanzar al Partido de la Liberación Dominicana, retomando la doctrina, las ideas y las enseñanzas de su líder histórico, el profesor Juan Bosch, rediseñando directrices, normas, lineamientos y postulados, que tengan como fundamento el rico legado histórico, que dejo al pueblo dominicano este maestro y ejemplo de dignidad personal y de grandes valores morales y patrióticos.
A través de la teoría y la práctica político partidaria, Bosch planteo con énfasis que debía haber una relación efectiva entre la calidad y los propósitos de la estructura partidaria y la conducción del Estado por parte de esta, como prerrequisito para completar la obra de Juan Pablo Duarte . Por eso fundo al PLD y, sin que se pretenda que el PLD se convierta en una logia de dechados de pureza, es bueno recordar que el fundador de la República, como el fundador del PLD, fueron hombres de ideales, valores y prácticas nobles, que trascendieron a la historia, no por acumular poderes ni fortunas, mas que el poder de la verdad, sino por las grandes enseñanzas que nos legaron.
Retomar las ideas y enseñanzas de Bosch, es justamente lo que ha planteado el Licenciado Danilo Medina. Estoy seguro que el PLD comenzará a sacudirse, bajo el soplo de estos vientos, y esto habrá de producirse sin traumas, pero si bajo los más formales y serios procesos de críticas y autocríticas, matizados por la esencia y el carácter constructivo y enriquecedor de estos procesos , cuando están orientados a producir cambios cualitativos, en dirección positiva.
Al retomar las enseñanzas y la doctrina boschista , el PLD se rejuvenece, se remoza, pues ha envejecido el actual PLD, no las ideas ni enseñanzas Don Juan.
El Licenciado Danilo Medina reivindica, para hacer honor a la memoria histórica del prof. Juan Bosch, aquella célebre frase de Don Juan: “nadie se muere de verdad si queda en el mundo quien respete su memoria “.
Nota: el autor es ing. Químico. M. S., fundador del Partido de la Liberación Dominicana, en Santiago.



