Opiniones

Emmanuel Esquea

El Jacaguero

Por JUAN T H

SANTO DOMINGO, República Dominicana. Si yo fuera hijo de Emmanuel Esquea Guerrero me sentiría muy orgulloso.

Si fuera su amigo, igualmente me sentiría muy orgulloso.

Juan TH.

Si fuera su compañero de partido proclamaría mi  orgullo a los cuatro vientos.

Emmanuel es de los pocos dirigentes políticos que ha pasado por la administración pública sin que nadie, ni sus enemigos más rabiosos, ni siquiera por aquello de, “difama que algo queda”, lo hayan acusado de corrupción o robo del dinero del Estado.

Emmanuel es de esos abogados que goza del respeto de todos sus colegas, incluso de los que le han adversado en los tribunales, por su capacidad y honestidad. Sus aportes en materia jurídica son reconocidos por todos los juristas, incluyendo los jueces. Su prestigio como abogado no le viene  por la defensa de narcotraficantes y criminales que suelen pagar muy bien; ni por defender políticos y funcionarios ladrones, que también dejan grandes beneficios.

Emmanuel dice que no tiene un peso que no pueda justificar ante sus hijos, sus amigos, y ante la sociedad.

Emmanuel ha sido un abogado serio. ¡Cosa rara!

Como político también ha sido serio. ¡Cosa rara!

Como amigo y compañero ha sido leal. ¡Cosa rara!

Por ese sentido de la amistad, de compañerismo y de lealtad, salió en defensa del extinto Salvador Jorge Blanco cuando muchos  salieron huyendo despavoridos poniendo de manifiesto su falta de entereza y su cobardía.

Cuando le ha tocado asumir posiciones, no le ha temblado el pulso ni se ha dejado arrinconar o amedrentar por los poderosos.

Su actuación como presidente de la Convención que eligió candidato presidencial a Hipólito Mejía ha debido merecerle, al igual que a sus compañeros y compañeras, el reconocimiento unánime del Partido Revolucionario Dominicano, por no dejarse extorsionar,  ni  chantajear, por no permitir otro fraude, más escandaloso que el que le hicieron a Guido Gómez Mazara y a Tony Peña.

Emmanuel, junto a doña Milagros y Hugo, se mantuvieron a la altura de sus responsabilidades.

Quienes montaron el show para “expulsar” a Emmanuel del PRD deberían avergonzarse. Los que levantaron sus manos para aprobar una resolución de tal naturaleza no podrán justificarse ante la historia.

No fue Emmanuel el que violó el “pacto de compañeros” minutos después de haberlo firmado, ni el que salió con 300 millones de pesos a comprar la Convención, ni el que quiso robársela cuando no la pudo comprar. No fue Emmanuel el que preparó un grupo paramilitar para impedir que la votación se desarrollara normalmente; ni el que elaboró “el padrón del garrote”; ni el que se declaró ganador de unas elecciones que no había ganado, ni el que no reconoció el triunfo del que había ganado. Por lo tanto no es Emmanuel el que ha debido ser expulsado del PRD.

(Tampoco fue Emmanuel el que, sin autorización de los organismos del partido, clandestinamente, violando los estatutos y la política del partido, firmó el pacto de las corbatas azules que permitió una Constitución que reduce los espacios de libertad de la ciudadanía)

Creo que Emmanuel actuó correctamente, que se las jugó todas en aras de la transparencia y la verdad. Que asumió su responsabilidad a sabiendas de que enfrentaba a un monstruo de muchas cabezas que pediría, a cualquier costo, la suya.

Dentro de mi concepto, Emmanuel se convirtió en un gigante. ¡Y lo apoyo incondicionalmente!

Esquea, como yo lo veo, es una reserva moral del PRD y del país.

Prefiero mil veces a Emmanuel que aquellos que lo “expulsaron” del PRD.

Tal vez no signifique nada, pero como miembro del Comité Ejecutivo Nacional que soy desde hace  años, también me considero expulsado del PRD. No quiero estar en un partido que desprecia a los hombres dignos y responsables.

¡Si los hombres de la valía profesional, política  y moral de Emmanuel Esquea Guerrero no caben dentro del PRD, yo tampoco!

 

 

 

 

 

 

¿Que opinas sobre esto?

Más Populares

To Top