Baloncesto

Heat sigue sucumbiendo ante rivales poderosos de Conferencia Este

El Jacaguero

CHICAGO — Cuando se conformó el trío de superestrellas del Miami Heat el pasado verano, los tres rechazaron el interés y las ofertas de contrato de la potencia en ciernes de Chicago. Ellos querían crear algo único en Miami, un sistema de apoyo colectivo pocas veces visto en la liga.

Independientemente de lo que hayas pensado acerca de sus métodos y la forma en que manejaron su introducción, en última instancia, sintieron que su plan era altruista con respecto al espíritu del juego. Habían aceptado meno dinero y, en teoría, estaban dejando de lado un poco de atención individual por la posibilidad de crear un equipo que se sintiera increíble. Iba a ser un jumbo de la nueva era, súper-eficiente con triple fluidez.

Es justo hablar de los procesos, la química y el tiempo, pero está cada vez más claro que el producto final podría no ser suficiente todavía.

Los Chicago Bulls, que han superado el desaire de sus tres principales opciones en la agencia libre, muchas gracias, vencieron al Heat la noche del jueves por 93-89. Fue un intenso partido al mejor estilo de los playoffs que contó con un mini enfrentamiento de JMV entre Derrick Rose y LeBron James.

Contó con un momento fascinante cuando Dwyane Wade jugó y perdió en la defensiva mientras que Luol Deng convirtió un tiro ganador desde la línea de tres puntos en el último minuto. James erró una respuesta de 3 puntos — por lo que lo comenzaron a llamar “LeBrick” y el tema se convirtió en una tendencia mundial en Twitter en cuestión de minutos –, pero ese momento no definirá su semana y mucho menos su temporada.

Los Bulls obtienen sólo una victoria y el Heat no sufrió demasiada vergüenza en dicho enfrentamiento. El resultado no influye en la temporada ni tampoco los dejó exhaustos. Pero había un elefante en el silencioso vestuario del Heat, y no fue por la atroz performance de lanzamientos de Chris Bosh 1-de-18. Él es un blanco fácil con esas estadísticas, que no tiene en cuenta algunas horrendas posesiones defensivas, pero esa fue sólo una actuación.

El resultado final fue más allá que sólo el juego de una noche. Este equipo del Heat fue creado para no darle la culpa a los problemas de desarrollo después de casi 60 partidos. James, Wade y Bosh se unieron porque estaban cansados de los procesos, de la espera y de las dificultades iniciales. Podrían haber seguido con el camino largo volviendo a firmar con sus antiguos equipos — James y Bosh por lo menos. Por decisión propia, pusieron en marcha reloj de la grandeza y en este momento el equipo no es uno grandioso.

Así está la temporada del Heat en este momento: cuando el Big 3 de Miami juega bien casi siempre ganan. Cuando uno de ellos está apagado — que con frecuencia ocurre en los partidos importantes — o herido, por lo general se encuentran en problemas.

Este estrecho margen de error es un problema evidente. Wade (34) y James (29) combinaron para 63 puntos y 18 rebotes sobre un 53 por ciento de lanzamientos en este encuentro. Estos son dos de los más grandes jugadores en una generación de excelencia en el juego… y siguen perdiendo.

Hay razones sólidas. La banca está en su mayoría pasada de años, inestable y, ahora, lesionada con Mike Miller perdiéndose su tercer partido consecutivo con una serie de lesiones en la cabeza y algún tipo de severa infección de oído. Los Bulls utilizaron su espacio en el tope salarial para crear profundidad. El jueves, su banca superó a la del Heat por 22-2 y en rebotes por 20-1.

El alero del Heat, Joel Anthony, registró 18 minutos y sólo un rebote, mientras que el jugador de reserva de los Bulls, Omer Asik, jugó 20 minutos y consiguió 11. El anterior fue un factor tan importante en el juego como el comportamiento extraño de Bosh. Por ejemplo: a pesar de errar nueve de sus primeros diez tiros en salto, Bosch se negó a avanzar hacia el aro, incluso cuando Joakim Noah fue reemplazado como defensor de Bosh por el mucho menos móvil, Carlos Boozer.

La rotación en los puestos de base armador y centro ha sido inestable durante toda la temporada. Pero el jueves, los titulares del Heat superaron a los de los Bulls, a pesar del apestoso juego de Bosh.

La tabla de posiciones dice que el Heat tiene una marca 42-16, todavía en excelente posición para obtener el primer puesto en la carrera hacia los playoffs de la Conferencia Este. Las estadísticas muestran que son uno de los mejores equipos defensivos de la liga. Pero cuando están bajo presión, el examen de vista dice que no son un equipo dominante.

Están 0-5 contra los Boston Celtics y los Bulls, los dos equipos que probablemente tendrán que vencer si quieren ganar en la conferencia. En cada derrota, uno de los tres integrantes del Big 3 ha estado ausente. Wade ha sido terrible en tres partidos contra los Celtics. James se perdió un partido contra los Bulls y Bosch podría haber tenido el peor partido de su carrera el jueves. Y el Heat no sobrevivió ninguno de ellos.

Simplemente no es el guión de lo que se supone que debía ocurrir.

“Tenemos que conseguir más producción, tenemos un equipo completo”, dijo Wade. “Los tres no vamos a jugar impecablemente todas las noches. En cuanto a la banca, no podemos ser superados por 20 puntos. Vamos a arreglarlo”.

Uno puede pensar que lo harán. Pero no es así. El Heat está ganando más de lo que ganaba al principio de la temporada. James y Wade están marcando números estelares. Bosh ha sido sobre todo una tercera opción estable. Sin embargo, siguen siendo vulnerables frente a oponentes de alta calidad, cuando se suponía que debían ser impenetrables.

Rose y Deng los quebraron en esta oportunidad. Deng anotó 18 de sus 20 puntos en el segundo tiempo y convirtió dos tiros en salto en los últimos dos minutos. Rose sólo quedó 9-de-24 desde el campo y sumo sólo cinco asistencias, muy lejos de sus estándares habituales. Pero hizo todas las jugadas importantes a pesar de ceder poder de estrella ante su oponente.

“No hubo manera de recuperar a Bosh esta noche, no encontró su toque”, razonó James. “Es difícil para un tirador de 50 por ciento convertir uno de 18, no puedes recuperarlo”.

Si hay otros dos miembros del Salón de la Fama en la cancha, en realidad se supone que deberías hacerlo. Manejen el partido de la forma que quieran, esa era la idea. Por el momento las cosas no están saliendo como fueron planeadas.

Fuente|ESPNdeportes.com

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