La "psicosis mexicana": ¿Quién infundió el miedo durante las protestas contra el...

La "psicosis mexicana": ¿Quién infundió el miedo durante las protestas contra el 'gasolinazo'?

40
0
Compartir

“Cierra tus puertas, porque ahí vienen saqueando los comercios”.

“Pero, ¿quién viene?”

“Delincuentes, ladrones, manifestantes, los gasolineros. No sé, pero ahí vienen”.

Hace una semana, una llamarada de frases como estas recorrieron México de punta a punta.

Transcurría el tercer día de las protestas contra la suba de los precios de la gasolina decretada por el gobierno federal.

El presidente Enrique Peña Nieto afirmó que se trataba de una medida “dolorosa” pero “necesaria”. Y luego preguntó: “¿Qué hubieran hecho ustedes?”

Justo después de que el presidente hablara en conferencia de prensa, comenzó a recorrer el país un mensaje. En redes sociales, el ‘hashtag’ #SaqueaUnWallmart se colocó en los primeros lugares de popularidad. Imágenes similares circularon en Facebook y mensajes de WhatsApp alertaban a la gente a no salir.

“La intención era desmovilizar a la población”, afirmó a RT Jenaro Villamil, experto en medios de comunicación y redes sociales de la revista ‘Proceso’.

Como ya lo reportó RT, el comportamiento en las redes que convirtió en violentas las convocatorias fue una “una acción coordinada” de un grupo llamado Secta Científica, que mediante ‘trolls’ y ‘bots’ de 485 cuentas falsas identificadas por amenazar a periodistas generaron 1.501 mensajes en Twitter para promocionar saqueos.

Un día antes, por la noche, un grupo saqueó una tienda departamental de la cadena Chedraui, en el municipio de Nicolás Romero y en Naucalpan, del estado de México, principal bastión electoral y de poder del partido que gobierna el país: el Partido Revolucionario Institucional.

Y así, los saqueos y los rumores de saqueos se extendieron primero por el bastión priísta: en los municipios de Ecatepec, Toluca, Lerma y Cuautitlán Izcalli hubo rumores de toques de queda, de saqueos, de incendios.

El rumor se extendió luego a la Ciudad de México, en delegaciones como Azcapozalco, y luego al estado vecino de Hidalgo, Veracruz. Y al día siguiente a lugares tan lejanos como el fronterizo Nuevo León.

“En otros estados venían de gente del estado de México. En tiempos de Montiel se crearon grupos de choque, juventudes mexiquenses que operaban de esta manera”, detalla Villamil.

Los saqueos efectivamente ocurrieron primero en el estado de México. Sin embargo, organizaciones civiles como el Centro de Derechos Zeferino Ladrillero obtuvo evidencias que los saqueadores no venían de las manifestaciones, sino aparte, y en ocasiones, eran protegidos por la policía.

En entrevista para RT, Antonio Lara Duque, coordinador del Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero, explicó que hubo dos maneras de actuación del gobierno a nivel estatal: mediante la propagación del rumor en zonas comerciales y de transporte por parte de policías de diversos municipios y la actuación de grupos de choque coordinados por personas en sudadera que alentaron a personas a involucrarse en saqueos.

De acuerdo con testimonios que se han recabado, en la mayor parte de los saqueos los policías tuvieron hasta 40 minutos para llegar. Y no lo hicieron.

“Los saqueos y actos vandálicos fueron programados en relación a donde fueron las primeras protestas”, revela Lara Duque.

“(El gobierno del estado de México) ha tenido un control político y mediático apabullante y simplemente lo que está ocurriendo es que el gobierno del estado de México no está logrando ni controlar el descontento social”, sostiene Lara Duque.

Un artículo del sitio Sin Embargo incluso revela que los operadores del PRI recibían alrededor de 1.000 pesos por movilizar personas a quienes les darían algunos minutos para saquear los comercios.

El escenario estaba montado: las protestas, que habían comenzado por el tema de la gasolina y se centraban en calles y carreteras, ahora cambiaban. La atención pasó del gasolinazo a los saqueos, a los rumores.

La “psicosis mexicana” ha sido ensayada en diversos momentos de la historia y en lugares en particular. El sitio Homozapping lanzó un artículo de opinión en el que se muestra que en la década de los 70 ya fue infundido un rumor de un posible golpe de Estado contra el entonces presidente Luis Echeverría.

Sin embargo, Villamil aclara que ahora la situación es distinta gracias a las particularidades de las redes sociales: “Lo único que consiguieron fue lo contrario, porque las redes sociales son binarias, no unidireccionales; los usuarios se dan cuenta y se ‘vacunan’ contra estos mensajes a diferencia de la televisión, donde no puedes decir nada”.

Si bien las incipientes manifestaciones del estado de México pararon, la movilización de la Ciudad de México albergó a miles de personas. Una pancarta pegada frente a la catedral mexicana decía: “9 días promoviendo el miedo. Pero aquí estamos. ¡Fuera Peña Nieto!”

Al-Dabi Olvera 

Fuente de noticia

Compartir