Los secretos del orgasmo simultáneo

El Jacaguero | 6 Mayo, 2017

¿Gozar juntos implica que aumente el deseo? Emblema de la fusión de los cuerpos, el orgasmo simultáneo podría llevarse la palma en la búsqueda de sensaciones fuertes. Aunque buscarlo a toda costa sea contraproducente, favorecer que se llegue a él es posible. Tratamos este tema con la sexóloga Valérie Doyen.

¿Orgasmo simultáneo: mito o realidad?

Nos encanta la idea de darnos placer al unísono. “En realidad siempre hay un lapso de tiempo” asegura la sexóloga Valérie Doyen. La razón es simplemente fisiológica. El orgasmo masculino ocurre en dos tiempos: primero hay una fase de emisión, cuando los espermatozoides dejan el nido, y luego una fase de expulsión que llega con unos segundos de intervalo. Para el orgasmo femenino, las contracciones se producen en una ola continuada. Sin embargo, a pesar de estos segundos de intervalo, se busca ansiosamente la sensación que produce “llegar” juntos, aunque sea minoritario en la relación sexual. Un estudio publicado en 2011, en la revista Evolution and Human Behavior, muestra que solamente el 28 % de las parejas llegan juntos. Por lo tanto hay muy poca gente que pueda presumir de eso.

Gozar juntos: lo más buscado

Según una encuesta francesa realizada por Ipsos Santé-laboratoires Lilly (2003), el 42 % de los hombres y el 30 % de las mujeres dan mucha importancia a llegar al orgasmo a la vez.

  • El orgasmo simultáneo visto por los hombres

Como lo demuestran las cifras, la demanda es esencialmente masculina. Una opinión que comparte también Valérie Doyen: “Son numerosos los hombres que buscan el orgasmo simultáneo”. Se buscan sensaciones intensas y una satisfacción narcisista: el placer de la mujer del que se considera responsable en gran medida es un gran valor.

  • El orgasmo simultáneo visto por las mujeres

Si los hombres buscan resultados, las mujeres funcionan de otra manera: “Esta demanda tiene que ver con una visión romántica y el orgasmo simultáneo sería un signo emblemático de una perfecta fusión entre nuestro cuerpo y nuestro corazón”. Sin embargo esta presión es menos importante para ella. Según nuestra experta: “Llegar al orgasmo ya es una fuente poderosa de placer para ella y no siempre se llega. Si se llega a la vez, mejor, pero no es necesario…”.

¿Cómo llegar al orgasmo simultáneo?

“La carrera para llegar al orgasmo simultáneo es completamente contra productiva” señala Valérie Doyen. En efecto, la obligación de gozar a la vez puede llegar a ser muy estresante. Tanto más cuanto este tipo de orgasmo, más que los otros, ocurre sin avisar la mayoría de las veces… Aunque se desaconseja que se busque a toda costa, hay algunos factores que pueden ayudar.

  • Dominar la eyaculación

Las diferencias de tiempo son un freno real para llegar a este tipo de orgasmo simultáneo. “Un buen dominio de la eyaculación es sin duda una de las primeras” asegura Valérie Doyen. Para ajustar nuestro ritmo al de nuestra pareja, el hombre debe aprender a gestionar su excitación y a navegar con esta zona de no retorno. Lo más eficaz es ir haciendo pausas, concentrarse en ella, hacer más pausas… ¡Jugar con los tiempos es la clave!

  • Jugar con la complicidad sexual

“Teniendo en cuenta las diferencias de tiempo en la llegada al orgasmo entre los hombres y las mujeres, se recomienda hablar con su pareja e indicar lo que le apetece a cada uno” estipula Valérie Doyen. “Dile cuando sientes que el orgasmo se acerca, dale indicaciones. Se suele pensar de forma equivocada que por un lado la otra persona sabe que estás gozando y por otro lado que este tipo de palabras pueden “romper” el momento erótico”. Al contrario, esta comunicación sexual favorece la complicidad y por lo tanto, ¡un orgasmo compartido!

  • Apostar por posturas clave

Para que el orgasmo sea simultáneo, los dos tienen que reunir las condiciones que les sean  más favorables a cada uno. “Cuanto más libertad de movimientos tenga la mujer, mejor podrá llegar con sincronía al orgasmo de su pareja que es más corto” sugiere nuestra experta. Se deben priorizar las posturas donde la mujer está encima. Permiten también multiplicar las caricias de todas estas zonas erógenas (pechos, nalgas, clítoris…), aumentando así las posibilidades de ponerse al mismo nivel de placer que el del hombre.

es-us.vida-estilo.yahoo.com

¿Que opinas sobre esto?