Pedrosa vence a un Lorenzo que ya piensa en el título
El Jacaguero
Hubo un único adelantamiento, fácil, casi inconsciente, que no buscó los límites, que llegó en los albores de una carrera que quiso prometer alegría hasta que uno de los dos contrincantes, el que más tiene que perder, bailó a lomos de su moto a la salida de una curva. Y todavía quedaba un mundo por recorrer. Así que ese que no quiere perder lo logrado hasta hora, Lorenzo, se serenó y dio por bueno un segundo puesto tan pronto como fue necesario. Una pasada en la vuelta número siete le valió la victoria a Dani Pedrosa en la que nadie le apretó las tuercas. Es la cuarta, dos menos que Lorenzo, pero con ella igual sus mejores registros en sus siete años en MotoGP.
Venció sin oposición pues dos giros después de aquel adelantamiento que le sirvió para colocarse en primera posición, por delante de Lorenzo, este sintió un coletazo que a punto estuvo de llevárselo por los suelos. Había abierto cierta distancia Pedrosa –siete décimas– en menos de dos minutos y tras el susto, una vuelta después, esta se amplió a 1,5 segundos. La advertencia de su Yamaha fue suficiente argumento para Lorenzo, que quiere volver a proclamarse campeón del mundo y sabe que debe administrar bien su ventaja en este tramo final de la temporada. “Si de aquí al final no gano ninguna carrera, pero gano el título estaré igual de contento”, confesó, después de explicar que había buscado el triunfo, pero esta vez Pedrosa, más rápido, más cómodo sobre su Honda, tenía todas las de ganar.
No tuvo mucha más historia una prueba que llega después del desastre en Misano, cuya víctima principal, Pedrosa, vio como se alejaban sus opciones de título al tener que abandonar la lucha y contemplar a través de las pantallas cómo su gran rival, el único, sumaba 25 puntos que ya no volverán. No tuvo mucha más historia una prueba que precede a la gira asiática, un exigente viaje que arrancará en solo dos semanas en Japón y que llevará a los pilotos por Malasia y Australia en tres semanas sin tiempo para el descanso y, mucho menos, para recuperarse si, por cualquier circunstancia, uno de ellos se hace daño.
Así que mientras Pedrosa apretaba para dejar atrás a Lorenzo tan pronto como fuera posible, aquel –ahora con 33 puntos de ventaja en la general– asimilaba que su estrategia debe empezar a contemplar dar por buenos tantos podios como sean posibles, sin necesidad de pelear hasta la última curva por el triunfo. Más en un fin de semana como este en Aragón, en el que prácticamente no hubo demasiadas pruebas sobre el trazado seco, dadas las lluvias incesantes, y en el que no había salido el sol hasta este domingo, de modo que las condiciones de la pista eran toda una incógnita.
No hubo mucha más historia, tampoco, porque el resto del pelotón, ausente Stoner, el único que ha podido poner en apuros a uno y otro, no está a la altura de estos dos pilotos mayúsculos. No tardó la pareja de españoles, los dos primeros clasificados del Mundial, ni cinco vueltas en dejar a Spies, con la misma moto que la de Lorenzo, a cinco segundos. El norteamericano nunca se acercó. Es más, perdió posiciones en favor de las dos Yamaha satélites, que volvieron a vérselas carenado con carenado por el tercer escalón del podio. Esta vez, ganó Dovizioso.



