Una conspiración bien organizada

El Mirador

El Jacaguero | 11 Junio, 2017

Luís Céspedes Peña. Bartolo Garcia

Luís Céspedes Peña 

Los grupos que en el mundo están imponiendo su estilo político y económico, siguen provocando victorias, “eliminando” a líderes de la política con posibilidades de ganar elecciones o derribando a los que están en el poder, utilizando herramientas legales, si éstos no responden a sus intereses.

Ya ocurrió en Argentina, con Cristina Fernández, en Brasil, con Luiz Inácio Lula da Silva, Rafael Correa, de Ecuador y la también con la brasileña  Dilma Rousseff. Los planes para sacar de la Presidencia de Venezuela a Nicolás Maduro, cada día se acentúan más. Ya Leonel Fernández está convertido en una víctima, aunque con un fuerte apoyo social y político.

En esta misma República Dominicana se inició el plan, con gran éxito, en busca de la salida del poder de Danilo Medina, con la condena de un grupo de acusados de sobornos de parte de la constructora Odebrecht, quienes están en prisión sin que se presentara una prueba. ¡Podría verse como una victoria para el gobierno en su lucha contra la corrupción, pero no es así!

Y si el PLD no se une, ese proyecto seguirá avanzando. Y, si lograran el objetivo de invalidar al Presidente Medina, de seguro será puesto en práctica el “Plan MC”, como forma de dar el salto. ¿…?, en virtud de que la dama no es una ficha del entorno de los conspiradores. Quisiéramos que lo que estamos diciendo se convirtiera en una fábula, pero lo dudamos.

Hay de esos sectores nacionales e internacionales que están detrás de esos movimientos, no para acabar con la pobreza, porque esa no es su intención, sino para ganar más dinero o poderes.  Cuentan con “maquinarias” humanas, muy bien pagadas, como grupos de presiones.

Para aterrizar en el caso dominicano, sólo pondremos de ejemplo el caso de Dilma Rousseff. A ésta la obligaron a enviar a la Justicia al ex Presidente Lula da Silva bajo la  acusación de corrupción, porque grupos de la llamada sociedad civil presentaron unas pruebas,  que luego no aparecieron en los tribunales. ! Pero el daño está!

Luego de que la Presidenta tomó la amarga decisión de someter a su líder, porque Lula da Silva es el presidente del poderoso Partido de los Trabajadores de Brasil, el cual convirtió a esa nación en una potencia económica, se comenzó al plan “D” (contra Dilma), la cual usaron y también la sacaron de la Presidencia.

Para sacar a Dilma, usaron a su vicepresidente Michel Temer. Pero ocurre que a éste también están tratando de sacar de la Presidencia, acusado de corrupción. Cuando eso ocurra, en Brasil se debe convocar a elecciones y será la oportunidad, con una Presidencia huérfana, para colocar al candidato de  la  preferencia de esos grupos.

En la República Dominicana está ocurriendo lo mismo. Primero fue en contra de Leonel Fernández, del oficialista Partido de la Liberación Dominicana (PLD), y ya está montado el entramado en contra del Presidente Danilo Medina.

Para no dejar ningún obstáculo en el proyecto, incluyeron a Hipólito Mejía, el líder natural del Partido Revolucionario Moderno (PRM), el cual tiene mucha popularidad en sectores económicos, el cual aspira a retornar al poder, pero que tampoco es de la confianza de esos grupos.

Están muy equivocados los que creen que el promotor de esos sometimientos es el Presidente Medina. Éste será otra próxima víctima. El listado que están usando los grupos de las ONGS, pidiendo que se someta a la Justicia a los supuestos demás implicados en el caso de la Odebrecht, incluye a  Medina, Fernández Reyna, Hipólito Mejía (ex Presidentes de la República), Abel Martínez, Reinaldo Pared Pérez, Cristina Lizardo  y otros, por presidir el Senado de la República. Abel fue presidente de la Cámara de Diputados cuando se aprobaron algunas de esas contratas.

Tenemos el deber de hacer un paréntesis y volver a citar al Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien dijo, cuando dirigía su nación: “Estados Unidos tiene amigos y enemigos, y a cada quien se le da su trato”. Para esa nación, el que no apoya sus intereses, está en contra. Ese es un mensaje que los países aliados a Estados Unidos deben interpretar correctamente. Actúan a favor o contrarios a sus intereses. Si lo hacen a favor, cuentan con su apoyo, de lo contrario, deben estar preparados para ser combatidos. ¡Eso es lo que está ocurriendo! ¡Es una guerra de intereses!

Los que hoy (de las ONGS),  están alabando al Presidente Medina, lo único que están haciendo es profundizar la crisis interna en el PLD, para mantener separados a sus líderes.  Pero el objetivo de esos sectores está dirigido a lograr el enjuiciamiento político en contra del Presidente Danilo Medina.

Ese plan será fundamentado en base a algunas acusaciones que se le hagan al Presidente Medina, vinculadas a los supuestos sobornos de la Odebrecht o Punta Catalina. El gobierno debe cuidarse de no iniciar una campaña de encuestas aumentado su popularidad, porque eso sólo servirá para profundizar la división en el PLD. Y un Presidente sin el respaldo de la mayoría de su partido, no hay forma de salga victorioso de una campaña de difamación. ¡Y eso ya está contemplado!

Como en Brasil fue destituida Rousseff y también sacaron del poder a Cristina Fernández, con acusaciones nunca probadas, no se puede dudar de que en este país también ocurra lo mismo.

En la República Dominicana se acaba de encarcelar a un grupo de personas sin presentarse pruebas como evidencias, sino un expediente construido a base de versiones y  si la propia Odebebrecht dice que las pruebas que hay son ficticias o falsas, ¿cómo se puede encarcelar  a supuestos acusados? ¡Pero se hizo!   

Todo el lío que hay en el país se produjo por la construcción de Punta Catalina. Había compañías nacionales y extranjeras interesadas en esa obra, pero como no ganaron la licitación, comenzaron el problema que hoy tenemos. “Es un lío por más dinero y más poderes políticos para las grandes decisiones!

Se puede afirmar que las ONGS, que están recibiendo muchos millones de dólares para esa conspiración, están ganando la batalla en el país. ¡Los verdes están celebrando y tienen razón!

Pero es importante que quede claro que no estamos defendiendo la corrupción. Muy por el contrario, somos fervientes luchadores en contra de ésta y la impunidad. ¡Nadie debe enriquecerse tomando lo ajeno!

Lo que no apoyamos es que a nombre de la impunidad y la corrupción en los gobiernos, las  Leyes sean ignoradas, como ocurrió con el grupo de prisioneros de la Odebrecht. Con esa acción se destruyó parte de la institucionalidad dominicana. La Constitución fue violentada.

La sentencia en contra del grupo de acusados, entre los cuales está el presidente del PRM, Andrés Bautista, el ministro de Industria y Comercio, Juan Temístocles Montás, el senador Julio César Valentín,de Santiago, y otros, fue dictada  fuera de nuestros mares. ¡Fue una orden! Con la presión que montaron esos grupos poderosos a través de los medios de comunicaciones para lograr su objetivo, el juez de la Suprema Corte de Justicia, Francisco Ortega Polanco, fue amarrado de pies y manos. ¡El juez es un hombre honesto!

Al PLD sólo lo salva lo que ya decidió el PRM: La unidad interna.  A Luís Abinader, que andaba “bailando” mientras sus compañeros están en prisión, le hicieron una gran advertencia. Si usted no lo cree, pregúnteselo a (Chú Vásquez). ¡Dejémoslo hasta ahí! La campaña de los perremeístas, que es muy correcta en término político, es la de acusar al gobierno de persecución política, lo que ya está llevando a su base. No estamos diciendo que tiene la razón al 100 por ciento, sino que es una buena estrategia.  

Si Leonel y Danilo se ponen a pensar en la militancia del PLD, así como en los amigos o aliados, tienen una última oportunidad para que esa organización se mantenga en el poder. Pero mientras tanto, los peledeístas deben estar preparados para la campaña devastadora que ya está montada en contra de sus líderes nacionales, provinciales o locales. Dijimos, en un trabajo anterior, que no hay la mínima posibilidad de que se pueda modificar la Constitución para permitir una nueva reelección.

¡Llegó el momento para que  el Comité Político del PLD asuma el control de la crisis y ponga en su lugar cada pieza, sin importar las circunstancias. Si eso no es posible, entendemos que  debe dársele paso a un nuevo liderazgo.

Gracias por leernos.

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