Al menos 14 muertos tras una serie de ataques en el sur de Israel

Estado en el que ha quedado uno de los autobuses de línea atacados cerca de la ciudad israelí de Eliat - CAPTURA DE TELEVISIÓN

El Jacaguero

Una oleada de violencia ha sacudido Israel y Gaza. Un grupo numeroso de hombres provistos de armamento pesado ha atacado autobuses y automóviles cerca de Eilat, en el desierto del Neguev; al menos siete ciudadanos israelíes han muerto y unos 30 sufrieron heridas, al margen de un número indeterminado de caídos en el bando agresor. El Gobierno israelí ha culpado a Hamás y ha lanzado como represalia un bombardeo sobre Gaza, con otras seis víctimas. Las operaciones militares prosiguen esta noche en el Neguev, convertido en zona de guerra. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha expresado su temor a que el baño de sangre suponga el inicio de una escalada bélica entre israelíes y palestinos.

Estado en el que ha quedado uno de los autobuses de línea atacados cerca de la ciudad israelí de Eliat - CAPTURA DE TELEVISIÓN

Hacía mucho tiempo que Israel no sufría un ataque tan grave desde el interior de su propio territorio. Un portavoz del Ejército ha indicado que hasta 20 milicianos podrían haberse introducido en el país, de los que siete, según fuentes militares citadas por Canal 10, han perdido la vida en los combates posteriores a los atentados. Patrullas de blindados y helicópteros se han desplegado por el Neguev en busca del resto del grupo. Ya entrada la noche han proseguido los tiroteos.

El primer ministro, Benyamin Netanyahu, y su ministro de Defensa, Ehud Barak, han atribuido de inmediato la responsabilidad a la milicia islamista Hamás. “Los culpables pagaran un precio muy caro”, ha asegurado Netanyahu. También han señalado a Egipto y han criticado al Gobierno de El Cairo por no controlar sus fronteras con Gaza y con Israel. “Estos hechos subrayan la debilidad del dominio egipcio sobre el Sinaí y el crecimiento de las actividades terroristas”, ha declarado Barak. La añoranza israelí por el viejo aliado Hosni Mubarak, caído en febrero y actualmente juzgado por asesinato y corrupción, nunca ha sido tan intensa.

Hamás ha negado de forma tajante que hubiera participado de alguna forma en los ataques. Sus portavoces, sin embargo, los han justificado como “operaciones legítimas contra soldados”. Esto no era cierto, ya que en uno de los autobuses ametrallados viajaban soldados pero también civiles, al igual que en los automóviles. El Gobierno israelí mantiene por el momento en secreto el desglose de víctimas militares y civiles. Ha dado por absolutamente seguro, en cualquier caso, que los milicianos salieron de Gaza y se infiltraron en Israel a través del Sinaí egipcio. “La fuente del terror es Gaza y actuaremos contra ellos [Hamás, el grupo gobernante en la Franja] con toda nuestra fuerza”, ha afirmado el ministro de Defensa.

Egipto también ha intentado desvincularse del asunto. El gobernador de la provincia de Sinaí Sur, Jaled Fouda, ha negado que se hubiera disparado desde territorio egipcio y que los milicianos hubieran pasado por el Sinaí. Las palabras de Fouda cuestan de creer, ya que el pasado domingo el Ejército de Egipto incrementó su presencia en el desierto fronterizo, con el beneplácito de Israel pese a que el despliegue militar superaba con mucho el permitido por los acuerdos de paz de Camp David (1979), precisamente para acabar con la presencia de los grupos yihadistas que pululaban por la zona. Los servicios secretos jordanos informaron al Gobierno israelí, hace sólo dos días, de que se preparaban atentados muy graves cerca de Eilat.

Los hechos han comenzado hacia las 12 del mediodía (las 11, hora peninsular española), según la reconstrucción provisional y parcial facilitada por los portavoces militares israelíes. Un autobús de la línea 392 que circulaba por el Neguev, a unos ocho kilómetros de la población turística de Eilat, ha sido tiroteado desde un automóvil. Diez personas han sufrido heridas, entre ellas varios soldados. Testigos presenciales han dicho que los ocupantes del vehículo agresor llevaban uniformes parecidos a los egipcios.

Unos 20 minutos después, un terrorista suicida ha disparado contra otro autobús que circulaba sin pasajeros por la zona y se ha lanzado contra él mientras detonaba la carga explosiva que llevaba encima; han muerto el conductor y el terrorista. Un segundo terrorista ha disparado un cohete contra un helicóptero militar que se aproximaba, sin dar en el blanco, y luego atacó un automóvil privado, matando a sus cuatro ocupantes. Ese segundo terrorista ha sido arrollado y muerto por un blindado israelí. Cuando se aproximó una patrulla a bordo de un todoterreno, un tercer miliciano ha ametrallado a los soldados, haciendo un número indeterminado de víctimas hasta que las tropas israelíes acabaron con él.

Hacia las 13.30, dos milicianos han abierto fuego desde territorio egipcio y también fueron abatidos. El Ejército de Egipto ha informado al de Israel que sus soldados habían localizado y matado a otra pareja de milicianos en el Sinaí.

A las 18.30, la fuerza aérea israelí ha bombardeado la zona sur de Gaza, junto a la frontera con Egipto, y ha matado, según fuentes palestinas, a seis personas. Fuentes israelíes han asegurado que entre las víctimas figuraba un dirigente de los Comités de Resistencia Popular, una coalición de guerrilleros palestinos que propugnan la lucha armada contra Israel. Los CRP cooperan con Hamas, pero tienden a actuar de forma autónoma.

A las 19.00, mientras el ministro de Defensa y el jefe del Ejército, general Benny Gantz, hablaban con periodistas en el lugar del primer atentado, nuevos disparos desde territorio egipcio han herido gravemente a dos soldados de su comitiva. “La caza de los terroristas aún no ha terminado”, ha declarado un portavoz militar.

Fuente | ElPais.com

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