Un Nadal eterno doblega a Djokovic en Roma

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Nadal celebra un punto ante Djokovic. ETTORE FERRARI EFE

Rafael Nadal derrotó en un disputado partido a Novak Djokovic (6-0, 4-6 y 6-1) y conquista su primer torneo del año en la antesala de Roland Garros

Rafa Nadal se ha impuesto en el Masters 1000 de Roma tras derrotar en tres sets (6-0, 4-6 y 6-1) al número uno del mundo, el serbio Novak Dojkovic. Es lanovena corona en el Foro Itálico del manacorí, que estrena además su palmarés en 2019, lo que supone sin duda una gran inyección de moral de cara a Roland Garros.

Rafa Nadal golpea la pelota durante el partido. EFE

Dice el refranero que todos los caminos conducen a Roma pero don Rafael Nadal Parera sabe perfectamente que la ciudad eterna es sólo la última escala antes de aterrizar en París. Eso, al fin y al cabo, es lo que hacen los ‘extraterrestres’, aterrizar cuando menos se les espera.

Y es que había quien dudaba de Rafa tras su renqueante inicio de temporada en tierra batida, ese jardín privado en el que ha cimentado su leyenda. Sus sucesivas derrotas en Montecarlo, Barcelona y Madrid habían encendido más de una alarma pero Nadal, tozudo como es él, aseguraba a quien quisiera escucharle que se sentía bien y con confianza, pese a mantener a cero su casillero de títulos.

Su trayectoria en Roma ya invitaba al optimismo, sobre todo tras su incontestable victoria frente al griego Tsitsipas, ‘verdugo’ del mallorquín en Madrid, en semifinales, pero quedaba esa prueba del algodón llamada Novak Djokovic, el único hombre que ha sido capaz de jugarle de tú a tú a Nadal en la deslizante arcilla.

Un rosco para la posteridad

Rafa lo sabía y por eso no estaba dispuesto a hacer prisioneros en un partido que prometía emociones fuertes. La experiencia, que en este caso es más que un grado, dice que ‘Nole’ siempre se levanta, así que hace falta rematarle varias vecesantes de que dé su brazo a torcer.

Quizás por eso, Nadal salió en modo emperador de la tierra -que por algo estaba en Roma- frente a un Djokovic más errático de lo normal que no lograba descifrar el variado juego del español. Se trataba, más que nada, de romperle el ritmo al tenista balcánico con globos y bolas altas, un plan que funcionó a la perfección en la primera y tercera manga.

Tan bien funcionó en el set inicial, que Rafa le endosó un ‘rosco’ a Djokovic, el primero en los 54 encuentros disputados por ambos tenistas. Djokovic no encajaba un 6-0 desde los cuartos de final de Roland Garros de 2017. Entonces su ‘verdugo’ fue Dominic Thiem.

El rapapolvo hubiera sido una sentencia de muerte para cualquier tenista, pero hablamos del número 1 mundial, así que ‘Nole’ se remangó las mangas con la intención de plantar cara en el segundo acto. Para muestra, el primer juego, que se le apuntó en blanco con tres saques directos.

Nadal no se amilanó y siguió a lo suyo, consciente de que este momento llegaría. De hecho, dispuso de un 0-40 con 3-3 en el marcador pero Djokovic solventó la papeleta con un servicio que le funcionó especialmente bien en este segundo set.

Dejadas estériles de ‘Nole’

Finalmente, el serbio igualaba la contienda al aprovechar su segunda bola de ‘break’ de todo el partido, gracias a un error no forzado de Rafa que celebró el Foro Itálico romano, deseoso de una tercera batalla entre los dos mejores tenistas del planeta.

El español, lejos de dar un paso atrás en el tercer set, retomó el plan inicial con pingües beneficios, entre otras cosas porque ‘Nole’ mostró poca cintura en momentos cruciales del partido. Ofuscado por un carrusel de dejadas poco productivas, volvió a perder de vista las líneas, fallando más de la cuenta ante un rival que no tiene puntos débiles en la tierra.

Tras este triunfo, Nadal además suma su trigésimo cuarto Masters 1000, desempatando con ‘Nole’, que con su reciente título en Madrid le había alcanzado en la cabeza de la clasificación histórica de este segundo escalón del tenis mundial -Roger Federer es tercero con 28-.

Ahora el balance de partidos entre ambos jugadores sigue favoreciendo al serbio por 28-26 pero Nadal se desquita en parte de sus dos últimas dolorosas derrotas en la final del Open de Australia y en las semifinales de Wimbledon. De hecho, el último triunfo del español se había producido en este mismo torneo, en las semifinales del año pasadomarca.com